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La semana laboral de 4 días a debate 

¿Es la semana laboral de 4 días una solución a la conciliación laboral y familiar? ¿Qué entendemos por semana laboral de 4 días? 

Los partidos que componen el Gobierno de coalición belga han llegado a un acuerdo para llevar a cabo una reforma laboral que incluye entre otras medidas estrella la posibilidad de que los trabajadores soliciten compactar sus horas de trabajo semanales en solo 4 días, dando como resultado semanas más cortas a cambio de tener jornadas más largas, de 9 horas y media, los 4 días que trabajen. 

El hecho de que en España Más País, partido liderado por Íñigo Errejón, propusiera una reforma parecida pero reduciendo el número de horas semanales a 32, ha puesto encima de la mesa este debate. Mujeres a seguir ha publicado un artículo sobre el tema, “No es conciliación todo lo que reluce: ventajas e inconvenientes de la semana laboral de cuatro días”, para el que ha contado con mi opinión. Y aprovecho para compartir aquí mi reflexión al completo. 

La semana laboral de 4 días: ¿un sueño hecho realidad? 

Aunque el verdadero avance sería empezar a medir el trabajo por objetivos alcanzados y no por las horas que pasamos trabajando, que las semanas laborales tengan 4 días (incluso 3 y medio como propone mi hijo de 8 años para que haya un verdadero equilibrio entre vida laboral y personal) parece a priori un sueño hecho realidad. Cuando nos detenemos en la letra pequeña de la reforma laboral aprobada por el Gobierno Belga y reparamos en “sin reducir horas”, la cosa cambia. No es lo mismo la semana laboral de 4 días y un total de 32 horas, que la misma semana de 40 horas laborales comprimida en 4 días, como ha aprobado el Gobierno Belga.  

En el caso de Bélgica, las jornadas laborales resultantes tendrá 9 horas y media. 

¿Cómo nos organizaríamos las familias si las semanas laborales tuvieran 4 días? 

Para mí el gran interrogante al que no he encontrado respuesta es qué pasa con los colegios. ¿Tendrán los profesores también semanas laborales de 4 días? ¿Y los alumnos? Se me ocurren tres posibilidades: 

  • Si los padres tienen un día libre mientras sus hijos están en el colegio, es posible que esta medida mejore la conciliación personal de los progenitores, ya que podrán disfrutar de esas horas libres ese día de la semana mientras sus hijos están atendidos. Sin embargo, la conciliación familiar será todavía más difícil ya que tendrán 2 horas menos a diario para cuidar, atender y disfrutar de sus hijos. 
  • Si a la situación anterior le sumamos que los profesores tengan también la semana laboral de 4 días pero los alumnos no… imagino que a nivel organizativo para los colegios será bastante complicado. 
  • Por último, si los alumnos también reducen su semana, creo que sus jornadas resultarán excesivamente largas siendo perjudicial para su salud. 

Beneficios y problemas de la semana laboral de 4 días que propone Bélgica 

El mayor beneficio que encuentro a la semana laboral de 4 días que propone el Gobierno belga es que al ser un derecho, supone mayor flexibilidad brindando al trabajador medidas alternativas para que cada uno se pueda organizar como mejor le venga y tener ese incentivo. 

En cuanto a los problemas, se me ocurren 4: 

  • Con jornadas de 9 horas y media será más difícil atender a las necesidades tanto personales como familiares los días laborables. 
  • Cuanto más difieran las jornadas laborales de las escolares más complicado será conciliar para las familias. 
  • Los trabajadores se pegarán palizas los días laborables, comprometiendo las necesidades de desconexión y descanso, y sometiendo al cuerpo a más carga de la que puede soportar. Es muy probable que los niveles de estrés suban. 
  • Desde el punto de vista organizacional, parece una medida difícil de aplicar a determinados sectores y complica organizar la rotación de equipos para poder ofrecer servicio los 5 días de la semana si así fuera necesario.

Flexibilidad en el reparto mensual de las horas laborales 

De la reforma laboral aprobada en Bélgica, me parece más interesante el hecho de que puedan trabajar más horas una semana y organizarse en función de sus necesidades aunque también correrán el riesgo de pegarse una paliza un día, motivados por tener más días libres, comprometiendo su necesidad de desconexión y descanso, y sometiendo al cuerpo a más carga de la que puede soportar, lo que podría incrementar la densidad de estrés. 

Cada vez más derechos y medidas para apoyar la conciliación

En cualquier caso, no olvidemos que ambas medidas son derechos que deberá solicitar el trabajador. Al ser derechos, entiendo que los solicitarán aquellos trabajadores que consideren que estas medidas beneficiosas para ellos. Y cuantos más derechos existan que traten de facilitar la conciliación, más fácil será que alguno se adapte a las necesidades específicas de cada persona.