Ayer se estrenaba en Madrid “Cenicienta, la mayor historia jamás contada…”, una adaptación del clásico de Perrault, que cuenta con dos importantes premios: “Mejor espectáculo infantil” en los BroadwayWorld Awards Spain 2012 y “Mejor musical infantil” en los Premios del Teatro Musical 2012.

Mientras el público se acomoda, los actores, que representan a un grupo de cómicos ambulantes, Le Petit Theatre, corretean entre los asientos, interactuando con los asistentes.

Ya en el escenario, comentan que el público quiere ver representada La Cenicienta y se reparten los papeles. Solo hay 5 actores en la vieja barraca circense y nos falta uno para representar precisamente a La Cenicienta que acabará siendo la vendedora de almendras.

Con pocos recursos pero con ilusión y buena voluntad la magia del teatro es posible. Es una de las enseñanzas que transmite esta versión de La Cenicienta con estética circense e ingredientes de la época Barroca, del Siglo de Oro, de los artistas callejeros o de las películas de Fellini o Berlanga. En este sentido, bellísima la escena en la que la carroza de La Cenicienta toma forma.

Homenaje a los cómicos ambulantes

“Este montaje es un homenaje a las familias de cómicos ambulantes que hace muchos años viajaban de pueblo en pueblo, con sus maletas repletas de trajes, maquillaje, sombreros y decorados para contar historias y divertir a personas de cualquier clase social o nacionalidad. Esos hombres y mujeres que sentaron las bases de un oficio que todavía hoy es difícil e incomprendido.  El oficio que, lejos de los grandes teatros, las cámaras, las televisiones o el glamour de los grandes estudios de Hollywood, se abre paso a duras penas, día a día, en cualquier lugar gracias al duro y anónimo trabajo de los “cómicos”, comenta Roberto C. Berrio, director de “Cenicienta, la mayor historia jamás contada…”.

En numerosas ocasiones la función se interrumpe, para hacer más real esa improvisación de la barraca circense. Son ocasiones en las que los actores aprovechan para interactuar con el público, haciendo la función más amena.

Estos fueron los momentos que más disfrutó nuestro hijo de 23 meses al que las caras pintadas al más puro estilo clown y los gritos de la madrastra y hermanastras no terminaron de convencer (dato a tener en cuenta si tienes hijos menores de dos años).

La obra también cuenta con guiños para el público adulto, como el momento en el que [momento spoiler] suenan las campanadas, Cenicienta echa a correr y las hermanastras le gritan: “no corras, que son los cuartos”.

Información práctica

  • La obra se puede ver en el Teatro Nuevo Apolo (Plaza Tirso de Molina, Madrid) del 1 de Noviembre al 12 de Diciembre Sábados, Domingos y festivos a las 12:00.
  • Las entradas se pueden comprar en la web del teatro nuevo apolo (www.teatronuevoapolo.com) y en las taquillas del teatro.
  • El precio de las entradas es de 18€ para adultos y niños mayores de 2 años, los menores no pagan entrada.

La Ratonera Teatro y Dubbi Kids

“Cenicienta, la mayor historia jamás contada…” es una producción de La Ratonera Teatro, una empresa familiar creada en 2002 con el objetivo de lanzar espectáculos infantiles. Desde entonces han creado 15 teatrales entre los que destacan “Carlota no puede dormir”, “Nina Calcetina”, “Salvar al Ratoncito Pérez”, “La Brújula viajera” o “Caperucita, el cuento de la capa roja”.

Además de la compañía de teatro La Ratonera, Gema Martín y Roberto C. Berrio también son los creadores del grupo Dubbi Kids, del que nos pudimos traer su primer CD/DVD a casa. Se agradece que haya grupos para niños que hagan buena música, porque los hijos de nuestra generación siguen escuchando Parchís, Enrique y Ana y Teresa Rabal.

Testimonio de Gema Martín, co-creadora de La Ratonera y Dubbi Kids

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