De cómo me hice Mamá Ninja – Giovanna Sanchez Di Castro

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Giovanna Sanchez Di Castro

Nacido en 1980

2 Hijos (2013 y 2015)

Recursos Humanos y Finanzas

www.misionmamaninja.com

@misionmamaninja

De cómo me hice Mamá Ninja

Cuando supe que estaba embarazada y lo dije en el trabajo no fue algo que me preocupara demasiado. ¿Eso de la conciliación? El apoyo fue en su momento casi incondicional. Me di cuenta más tarde, cuando regresé de la baja por maternidad: ya no hacía parte del equipo y mis horas laborales se convirtieron en un infierno. Pasé de ser la mejor a un estado de “desechable”, empezando por haber perdido mi puesto, computadora y hasta silla. Me decían: “no hay lugar para ti, ni trabajo”. Me ponían a cortar cupones e ir por papel, ente otras cosas para “rellenar” el tiempo, haciendo que las horas se volvieran insufribles….La idea en todo este acoso fue que renunciara. Mi puesto lo tomó alguien más dándole la vuelta a las fallas del sistema. Así se dieron las cosas y tuve que afrontar la nueva realidad.

Me llevaba todo el día: levantarme  a las 5:30 am, salir de la casa a las 7:00 para regresar doce horas después, ver a mi hija ya dormida y si tenía suerte darle la última leche. Me ocupaba de ella en las noches de insomnio para sentirme que de alguna manera estaba con ella y seguía siendo parte de su vida; el cansancio y la frustración hacían que además la calidad de vida se viera mermada por cuestiones externas a las de la casa…La conciliación la sentía un sueño, de esos de los que no existen.

Con mi segundo hijo pedí una baja de un año, sin paga; difícil pero sería el camino para reinventarme con un nuevo proyecto y que mi jefe me dejara en paz y estuviera contento sin mi presencia. Pasar de las finanzas y recursos humanos a la repostería, una decisión nada fácil además de que, siendo extranjera, siempre tienes una desventaja y desvitalizan tus capacidades y competencias, pero al final lo vi como el medio perfecto para hacer algo que me dejara tener tiempo con mis hijos.

A los pocos meses de empezar la formación, me detectaron una enfermedad rara por lo que tuve que parar; no ha sido nada fácil el camino pero sigo aferrada a mi proyecto y ahora lo veo como algo inevitable. A todo esto, no me siento una víctima, no lo soy, así es esto y hay que vivir con ello; problemas siempre van a existir y hay que salir de ellos de la mejor manera posible, no hay que bajar los brazos, simplemente no podemos. Mi mente pragmática es la que habla, esa que quiere hacer cosas, que no hay tiempo para ponerse a llorar, no hay por qué hacerlo, mejor agarrar toda esa energía y hacer algo productivo con ella. Ese es el primer paso.

Creo que el país en el que vivo (Bélgica) ofrece mucha ayuda a las madres para conciliar tiempo y trabajo, pero en el momento en el que las empresas no comparten esa visión y nos vean como una traba no se va a llegar a mucho. Los padres de familia somos una fuerza laboral desbordante, sacamos tiempo de donde no lo hay, habría que conciliar eso y dar una oportunidad para sacar todos los beneficios que hay de por medio; sería mucho más beneficioso para las empresas y nosotros podríamos mantener ese justo medio que tanta falta nos hace. Me rehúso a pensar que el hecho de que sea madre haya perdido mi identidad, al contrario, me ha hecho crecer y redescubrir muchas cosas olvidadas. No por se madre soy menos mujer o profesional o emprendedora….simplemente tengo una cualidad más, la de madre y eso en estos tiempos vale oro.

¿Qué si me veía así antes de tener hijos? Por supuesto que no. Me veía viajando, exitosa, trabajando, emprendiendo, en pocas palabras, comiéndome el mundo…

Hoy, haciendo retrospección, creo que he llegado hasta aquí por una cadena de decisiones buenas y malas, pero que al final me han permitido ver que, aun en tiempos difíciles y con ellos de por medio (mis hijos), puedo ser esa mujer que soñé, conciliar de un modo que tal vez nunca había pensado, pero que al final nada esta escrito. Lo que sí puedo decir es que sigo queriendo comerme el mundo.

Muchas madres y padres de familia se ven afectados por factores externos que nada tienen que ver con el desempeño; debemos salir adelante por nosotros, por nuestros hijos….esa es la fuerza que nos une en esta contienda tan difícil en estos días.

Nada está escrito, pero en mi caso creo que el haberme decidido a hacer algo nuevo, algo que me permita abrir un negocio, diversificarme y en su defecto tener algo más que ofrecer en mi CV, es lo mejor que puedo hacer. Me gustaría tener más tiempo para planificarlo. Suena tan superficial eso de hacer “pastelitos”… pero les prometo que va más allá y oirán de mí en un tiempo pues, así como me vi afectada, me gustaría en manera de lo posible ofrecer algo a la sociedad y favorecer a esta minoría que ahora somos en fuerza laboral, dando una oportunidad de trabajo y crecimiento a los padres de familia, cuando pueda concretar mi proyecto, por lo menos en esta perspectiva y desde mis vivencias; estoy totalmente convencida de que se necesita muy poco para poder conciliar, simplemente es poner todo a nuestro favor y, como dirían en la jerga administrativa, “ganar-ganar”.

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