Macarena Estévez

 

Macarena Estévez

48 años
Fundadora y CEO de Conento, empresa española líder en marketing & business science.
Presidenta de la Fundación Conento, creada para la mejora de la capacidad analítica de los niños.
18 años en cargos directivos
1 hija de 7 años, adoptada de la India

Soy empresaria, trabajo unas 14 horas al día en media, soltera, mamá de una preciosa niña que nació en la India y que ahora tiene 6 añitos, y además me hago cargo de mis padres ya mayores, mi mami con Alzheimer ya hace 12 años. Tengo una perrita que se llama Violeta y en 2014 voy a hacer mudanza de 3 casas.

¿Cómo me organizo? Desde luego con ayuda: una súper chica en casa y una súper secretaria en la oficina, aunque de la familia no puedo tirar. Si no tuviera dinero para pagar ayuda externa no podría con todo.

A veces me gustaría sentarme a descansar un poco, pero nunca me concedo esos momentos. Cada segundo que pasa y que me tumbe a la bartola, sé que será menos tiempo de sueño, así que prefiero dormir un poco más a sentarme a mediodía sin hacer nada.

Saco los ratitos que puedo para estar con mi hija pero gran parte del tiempo lo pasamos en casa, yo haciendo mis cosas y ella jugando a las suyas. Así, casi siempre que la gente le pregunta “¿Y a qué juegas?”, ella responde de manera muy natural “Juego a trabajar”, y mueve las manitas como si delante tuviera un ordenador… tal y como ve que hace su mamá. Eso sí: hay momentos importantes que intento que sean casi siempre “nuestros”: llevarla a la parada del autobús por la mañana, intentar recogerla por la tarde (aunque luego regrese a trabajar), cenar con ella, acostarla y contarle un cuento. Lo bueno que tiene ser empresaria es que no eres tan esclava de reuniones sin sentido que tu jefe te pone a las seis de la tarde.

Antes de que mi hija estuviera en mi vida, siempre me movía con mi portátil encima y aprovechaba para trabajar en cualquier lugar. Ahora me muevo con el portátil y con el I-pad y allí donde tenemos las dos que esperar algo juntas (médico, alguna reunión de mamá, etc.), yo me abro el portátil y ella se pone a dibujar en el I-pad, o a lugar a algún juego educativo.

Hablo mucho con ella y le explico que su mami está solita y que tiene que trabajar mucho para cuidar de ella, de los abuelos y de Violeta, porque creo que es importante que sepa por qué las cosas son como son. También le doy muchos abracitos y besitos, que creo que es una de las claves de la felicidad de los hijos. Para eso no hace falta mucho tiempo…

Un día en mi vida se resume fácilmente: me levanto a las 6.30 – a las 8.15 dejó a mi hija en la parada del autobús – a las 8.30 estoy en el trabajo – reuniones y más reuniones – a las 17.30 intento ir a buscar a mi hija y dejarla en casa con una pedagoga que repasa los temas del colegio – a las 18.00 regreso al trabajo o me quedo trabajando en casa (recibo unos 300 e-mails de trabajo al día y me pongo por norma contestarlos todos)– paro a las 20.00 para cenar con mi hija, que se acuesta a las 21.00 – trabajo hasta la 1.00 de la mañana.

Una última cosa: desde que soy mamá y trabajadora, entiendo mejor a las otras mamás de mi empresa. Antes no me imaginaba lo duro que es la conciliación trabajo-vida familiar pero, ahora que la he vivido en mi propia carne, sé lo que es llegar al trabajo ya cansada desde la mañana temprano y saber que cuando salgas vas a tener que cambiar el chip y empezar a “trabajar” en el resto de cosas.

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