Deberes sí o deberes no... se abre el debate

La Confederación de Asociación de Padres y Madres de Alumnos (Ceapa) ha convocado una huelga de deberes. Proponen que durante el mes de noviembre ningún niño haga sus tareas. En el año 2012 hubo una similar en Francia.

Los profesores lo califican como intromisión en su trabajo.

Los padres creen que la intromisión es, en la vida familiar, por parte de los deberes.

El debate parece centrarse en deberes sí, deberes no. Cuando en realidad los deberes son, en mi opinión, el síntoma de la enfermedad. No nos interesa eliminar el síntoma, sino tratar la enfermedad.

El sistema educativo no ha evolucionado conforme a los avances científicos de su campo.

No tendría ningún sentido que, después del descubrimiento de la penicilina, sigamos tratando las infecciones graves con remedios caseros. Sin embrago, seguimos sentando a los niños durante cinco horas a repetir y repetir, cuando la neurociencia ha demostrado y requetedemostrado que así no se estimula el cerebro.

Miedo al cambio

A mi manera de ver, el problema en implementar los descubrimientos científicos a la práctica educativa es que choca con un obstáculo muy difícil de salvar: cambiar algo que siempre ha sido así.

Para cambiar algo, primero hay que demostrar que está mal.

¿Acaso no está demostrado con los datos del fracaso escolar? España dobla la media Europea, un 20%.

Pero como nos resistimos al cambio, porque nos da miedo, nos aferramos a ideas preconcebidas “el que quiere estudiar, estudia” o “no todo el mundo sirve para estudiar”. Inexacto: Todo el mundo sirve para aprender, nacemos con esa capacidad, no existe ninguna persona que no haya sido capaz de aprender nada en toda su vida, simplemente por observación, aprendemos a hablar, a andar, a relacionarnos e infinitud de cosas más.

El cerebro de los niños no puede dejar de aprender. Quizá por eso, muchos alumnos no son capaces de seguir el ritmo de clase, porque su cerebro se evade y se escapa de una situación en la que no está siendo capaz de aprender nada.

Al pensar en nuevas formas de estudio, existe un miedo generalizado a olvidar valores importantes como el esfuerzo y la disciplina. Cuando en realidad, lo que estamos haciendo es una revisión de esos valores. Hay algo mejor que el esfuerzo y la disciplina, y son: el esfuerzo voluntario y la autodisciplina.

Nos interesa que los niños aviven tanto su disposición innata por aprender, que ellos mismo sean el motor de ese esfuerzo y de esa disciplina.

¿Utópico? No, científicamente demostrado.

Deberes no, trabajo personal sí

¿Qué tal si cambiamos los deberes por el trabajo personal? No cambiar sólo el término, sino el concepto.

¿Han oído hablar de la “clase al revés”  o “flipped classroom”? Fue uno de tantos esos descubrimientos que llegan por casualidad.

Salman Khan era un analista de fondos de inversión, que daba clases de matemáticas por vídeoconferencia a sus primos. Un bendito día decidió grabar sus explicaciones y colgarlas en youtube para que sus primos pudieran consultarlas cuando tuvieran dudas.

Otros alumnos llegaron a esos vídeos y sus explicaciones les ayudaron a resolver dudas.

El siguiente nivel fue que los profesores también llegaron a esos vídeos y los usaron en clase. ¿Cómo? Ponían como deberes ver los vídeos  y en clase resolvían los problemas trabajando en equipo con el profesor.

Es así como se invirtió la clase, en casa la explicación y  en clase el trabajo.

En la actualidad Salman ha fundado la Khan Academy, que no se dedica sólo a las matemáticas sino a todas las asignaturas. Ha desarrollado un programa informático que ya está funcionando en centros escolares de USA, es completamente gratuito y también tiene versión en español.

El programa propone al alumno una serie de ejercicios, cuando detecta que  ya ha hecho diez similares correctamente, le pasa al siguiente nivel.

El profesor tiene un panel de control donde ve lo que hace el niño, cómo avanza y si, en algún momento, está atascado. También puede saber si el alumno ha visto los vídeos o cuándo ha dejado de verlos.

¿Está el alumno trabajando? No hay duda. Pero ya no son deberes sino trabajo personal, en donde él también tiene control sobre lo que estudia, cuánto tiempo invierte y cuándo cambia de actividad.

La pregunta es ahora: si ya está todo inventado, estudiado, comprobado y desarrollado ¿Por qué no se aplica?

Os dejamos la charla TED (con subtítulos en español) en la que cuenta todo el proceso.

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Es licenciada en Comunicación Audiovisual y ha trabajado como redactora en diferentes medios. Ama la comunicación y le entusiasma la educación. Sus amigas la definen como "la Jesús Calleja de los niños" porque parece que la maternidad no le da miedo, si acaso un poco de vértigo, pero ése que gusta y engancha. Actualmente tiene dos hijos y toda la pinta de pararse ahí, ya que su pareja pone un poco de cordura al asunto...de momento.

2 COMENTARIOS

  1. No es normal que todo haya avanzado de manera tan vertiginosa y en muchos colegios aún estén 20 años por de tras de los tiempos actuales. Luego esta la pelea de los partidos políticos por controlar la educación y hacer todo el proceso de avance aún más lento. Algo tiene que cambiar para que la educación sea verdaderamente válida y los niños aprendan con gusto, que desarrollen el gusanillo del conocimiento y que disfruten aprendiendo, ultimamente parece más fácil aprender en internet que en los colegios. Con esto no culpo a los profesores, que los hay buenísimo, culpo a las administraciones que son dinosaurios.

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