deliciosa calma, campaña de campofrio para su producto pavofrio

Las campañas de Campofrío siempre son muy comentadas. Deliciosa Calma, la nueva creatividad para Pavofrío, no iba a ser menos.

En los Premios Nacionales de eCommerce y transformación digital,  que se celebraron el día antes del lanzamiento de esta campaña, una mujer del equipo de Campofrío me dijo que estuviera atenta al lanzamiento y le diera mi opinión porque le interesaba conocerla. Dado que varias personas me la han preguntado, he decidido compartirla.

Empecé a escribir este post el jueves por la tarde, cuando el vídeo en Youtube contaba con 240 visualizaciones. El viernes por la noche cuando, después de haberlo comentado con varias personas y leído varios comentarios sobre él, lo estoy rematando suma ya casi 500.000.

La primera vez que vi el spot “Deliciosa Calma” me provocó cierto malestar que no terminé de entender. A fin de cuentas, comparto la esencia de la reivindicación: no a la presión social y sí a la corresponsabilidad y a la conciliación. He tenido que ver varias veces el anuncio, tomando notas, para poder descubrir los motivos y elaborar esta opinión.

Mi análisis de “Deliciosa Calma”

“Deliciosa calma” arranca con un dato extraído de un informe de Nielsen que denuncia un problema y con muchas imágenes que lo escenifican: “El 66% de las mujeres afirman estar estresadas”.

La solución: Deliciosa Calma, un restaurante solo para mujeres (supongo que el target principal de Pavofrío) en el que se cocinan recetas libres de estrés. Todos los platos que se sirven en el restaurante, con nombres de lo más sofisticados, son una reivindicación contra la presión social que soportan las mujeres por lo que se espera de ellas conforme al estereotipo asumido de superwoman: ser guapa, tener un buen trabajo, casarte, tener hijos y además ser la mejor madre, hija, esposa, amante, amiga, jefa…

Estoy totalmente de acuerdo con el mensaje central de la campaña: existe demasiada presión social sobre la mujer por lo que se espera de nosotras en todos los ámbitos de nuestra vida y tenemos que luchar contra ello. Pero desde mi punto de vista esa lucha tiene que empezar en cada una de nosotras. De hecho hace unos días escribía un post sobre este tema, aunque centrándome en las madres: “Seas el tipo de madre que seas ni critiques ni te dejes criticar”. 

Tal vez sea por esto que el llevar esta lucha a un restaurante exclusivamente para mujeres en el que se nos llena la boca al pronunciar platos como “Hoy no llego a recoger a mis hijos al cole con loncha de pavo, acompañado de ¡ya está su padre para hacerlo, digo yo!” me incomoda un poco. Y eso que en la esencia de la reivindicación estoy totalmente de acuerdo: corresponsabilidad sí, pero no enfatizando la lucha de géneros.

La campaña también toca la conciliación desde el punto de vista laboral con el plato que remata el anuncio: “alcachofa de soy directora general mundial y madre sobre virutas de pavo, con reducción de jornada laboral”. Y este plato, a pesar de su genialidad, también me incomoda bastante por dos motivos: por el doble sentido (supongo que intencionado) de “sobre virutas de pavo” y porque nos vende un modelo de éxito imposible que ayuda poco.

Para colmo, de nueve platos que conocemos de la carta, un tercio están relacionados con el aspecto físico, que resulta algo bastante superficial y banal al lado de otras reivindicaciones como la igualdad, la corresponsabilidad o la conciliación.

Publicidad socialmente responsable

La publicidad juega un importante papel en la creación del imaginario social. Aspiramos a ser y tener lo que nos vende la publicidad. Por eso es importante que la publicidad sea socialmente responsable.

Veo la buena intención de Campofrío en este anuncio. De hecho gracias a la nota de prensa he podido saber que Campofrío colaborará con la Fundación Ana Bella a través de su Escuela Social para el empoderamiento de la mujer, cuyo objetivo es aportar recursos a las mujeres de poblaciones socialmente excluidas (en especial aquellas que han sufrido violencia de género) para poner en valor sus fortalezas y su capacidades, con el fin de que vuelvan a confiar en sí mismas y empiecen una vida nueva en positivo.

Sin embargo, yo no soy ni quiero ser el nuevo modelo de mujer que me vende Campofrío. No quiero ser una mujer que se traga los problemas, adornados con una loncha de pavo; no quiero ser una mujer a la que le resbala todo.

Yo no quiero ser el nuevo modelo de mujer que alimenta Pavofrío

Si voy al gimnasio es porque me lo paso bien y me siento más saludable, no porque quiera tener el cuerpo photoshop que vemos en los medios de comunicación.

Si no llego a recoger a mis hijos al cole, no tengo cargo de conciencia ni me siento mala madre; tengo pena por perderme ese momento tan especial.

Si no soy directora general mundial y madre no es porque el mundo laboral me lo haya impedido es porque elegí priorizar la maternidad en este momento de mi vida, elegí emprender y elegí otro modelo de éxito distinto al que nos han vendido, basado en tener más tiempo en vez de más dinero.

Me gusto

Dicho esto, prefiero mil veces el anuncio “Me gusto”, del mismo producto y dirigido al mismo público, con el mismo mensaje de fondo: “Soy mujer y ser mujer es una bella realidad, no una misión, un trabajo o una tarea que cumplir”. Este primer spot, subido a Youtube en julio de 2015 y que solo cuenta con 5100 visualizaciones, está más centrado en la reafirmación personal que en la reivindicación social, porque esta reivindicación social sin querer nos lleva a una lucha de género e incluso intergeneracional que me incomoda.

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Periodista de formación, y experta en social media y marketing de contenidos por profesión. Le mueve la convicción personal de que otra forma de organizar el mundo laboral es posible, situando en el centro a las personas.

4 COMENTARIOS

    • Que conste que no era por sacarle punta ni criticar por criticar. Lo vimos y la primera impresión no nos gustó. Y como nos habían pedido opinión, nos decidimos a buscar los motivos y escribir este análisis

  1. No estoy de acuerdo contigo. Quisiera que no existiese lucha de géneros, pero la realidad es otra. Esta lucha empezó hace mucho tiempo y no tenemos más remedio que terminarla. No se trata de buscar lo que los hombres hacen mal sino cambiar los estereotipos femeninos que estãn enquistados en la sociedad para que las mujeres podamos ser lo que queremos ser y, sobre todo, más felices.

    • Gracias por tu comentario y por compartir tu opinión. Nos ayuda a entender mejor el casi unánime éxito de esta campaña.
      En nuestra opinión la forma de acabar con la lucha de género y los estereotipos femeninos no es volver a mostrarlos porque son de sobra conocido por todos sino dar un paso adelante y mostrar buenas prácticas, poniendo en valor esos nuevos modelos de hombres y mujeres corresponsables todavía muy minoritarios que están construyendo un mundo mejor y se sienten ofendidos con esta crítica a los hombres.

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