Vete que ya me quedo yo al cargo – Susana Calleja

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Susana Calleja

Nacida en 1971

Administrativa//Social Media

@susanacalleja1

Vete que ya me quedo yo al cargo

Os debo un post.  Me comprometí después de asistir en Granada al Talk About Twitter.

Allí fue donde conocí vuestro caso y vuestro proyecto

Me sentí muy identificada cuando Usúe Madinaveitia, una de las invitadas al Talk About Twitter, contó cómo nació la plataforma #mamiconcilia. Comenzó contando su experiencia personal, cómo se había reciclado y reinventado y cómo surgió un proyecto que ayuda a muchas personas y se ha convertido en un referente

Me sentí en muchos casos identificada con ella y me gustaría que conocierais mi caso.

Yo también trabajaba en un medio de comunicación, en el departamento de publicidad. Durante una década tenía mi vida resuelta, estaba en mi zona de confort y nunca pensé que me iba a tocar a mí.

“Sí, el sector está muy mal, pero publicidad que es lo que mueve la empresa no lo van a tocar”.

Pero me tocó, se llevaron el departamento a otra cabecera que gestionaba la zona del Levante. Después de recapacitar y replantearme qué hacer, esto con 41 años, en el año 2013 decido reciclarme en el sector de las nuevas tecnologías y monto mi plataforma online, Encuentros Tech.

Es por eso que me siento muy identificada con Usúe porque yo también me reciclé, me reinventé y me alegré de que un 1 de marzo de 2013 la edición papel hiciera un ERE y contaran conmigo para que abandonara la casa.

Tengo que decir que yo no soy madre, pero sí que he vivido el problema de la conciliación en mi entorno de trabajo y familiar.

Decir que el problema de la conciliación familiar no ha venido con la crisis. Esto viene de años atrás. ¿Qué como lo hacían las madres y padres de entonces? Pues la verdad es que no me lo explico. Pero han tenido mucho mérito.

Digo que he vivido el problema de la conciliación en el trabajo porque os cuento.

Como he dicho anteriormente yo he trabajado durante muchos años en un medio de comunicación, en el departamento de publicidad.

Un medio que nació con un equipo de profesionales muy jóvenes, muchos de ellos recién terminados la carrera tuvieron en este grupo editorial su primer trabajo.

Por lo cual he vivido, cuando se han  comprado su primera casa, se han independizado, se han casado, han tenido niños y, en algún que otro caso, se han separado.

Yo, la soltera del departamento, era siempre la que sacrificaba las vacaciones por los meses lectivos, claro está.

Ni  se me pasaba por la cabeza coger vacaciones en Semana Santa, ni Semana Blanca ni en Navidades.

Esas fechas estaban reservadas a las madres de la empresa que tenía que coincidir con las vacaciones de sus hijos, ya que no tenían con quien dejar a los niños cuando estos no tenían colegios.

He sufrido, vivido y padecido, como si fueran mis propios hijos, la caída en el colegio donde se ha roto una pierna, “no te preocupes vete que ya me quedo al cargo”, las noches de fiebre, las alergias, las malas notas y, por qué no decirlo, la poca intimidad con su pareja a causa de los niños.

Por eso digo que esto viene de largo.

Y que la conciliación laboral la sufrimos todos y todas.

Y digo yo, ¿por qué no dejan la jornada intensiva como hacen en verano en muchas empresas? Que si hubiera unos horarios razonables esos niños podrían estar atendidos cuando salieran del colegio, esos padres disfrutarían más de sus hijos y el trabajo sale adelante como cuando en verano se trabaja de 8:00 a 15:00.

Yo, que como he dicho no soy madre, llevo reivindicando en mi entorno que con estos horarios tenemos muy difícil el poder plantearnos la maternidad y, cuando te vienes a dar cuenta, el tiempo ha pasado y ya no hay remedio.

Yo soy la tercera de ocho hermanos. En mi casa hay hermanos funcionarios, autónomos, por cuenta ajena y en ocasiones los ha habido parados.

En los que son padres, veo la diferencia entre unos y otros. Los funcionarios pueden disfrutar de las tardes para llevar ellos mismos a sus hijos al conservatorio, al deporte y a los cumpleaños de amiguitos.

Los autónomos tienen que tirar de tíos, abuelos o vecinos para que puedan recoger a los niños en un momento dado porque se les ha prolongado una reunión o complicado el trabajo.

Y los que están por cuenta ajena están viviendo en sus carnes la discriminación de decidir ser madre. Después de 13 años en la misma empresa con un cargo de responsabilidad ha sido madre y ha perdido la confianza de sus jefes, ya no es tan válida como antes. Está peleando sus derechos de reducción de jornada, su bajada de categoría profesional y seguramente antes de que se publique el post estará en la cola de la oficina de empleo.

Y todo porque ha encontrado al padre de sus hijos y ha decidido con 40 años, ojo, ser madre.

¿Conciliación laboral? ¿Y tú me lo preguntas?

Nos queda mucho por avanzar y por cambiar.

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