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Liderando en familia

Asistí al encuentro Liderando en familia, organizado por el CEU, dentro del marco de los encuentros Liderazgo de servicio. Me sentí como en casa. La clave: comparto los valores y gran parte del discurso de todas las personas que participaron. 

Empezaré por el final y ahora entenderás por qué. Loida Primo, premio a la mejor conferenciante 2022, nos invitaba a elegir una pepita de oro que nos lleváramos de una interesante tarde de exposiciones. En esta crónica trataré de compartir algunas de las que me llevé yo.

La familia como pilar de la sociedad

La inauguración corrió a cargo de Carmen Fernández de la Cigoña, Directora del Instituto de Estudios de la Familia, y Myriam González Navarro, experta en liderazgo de servicio. Ambas pusieron en valor la familia como pilar de la sociedad, “ese lugar al que volver, lugar de arraigo, en el que se aprenden las fortalezas, las cualidades del liderazgo y a dar gracias”, afirmaba Carmen. Myriam hacía hincapié en la importancia del amor: “La familia se construye desde el amor. El amor debería ser una asignatura en el colegio y en la universidad”. A su vez, Myriam nos hacía reflexionar sobre el ritmo vertiginoso al que vivimos, en una sociedad orientada al tener que se ha olvidado del ser, en la que se alaba el éxito en el trabajo y se critica poner el foco en la familia. Sin embargo, “existe un cargo del que no te pueden destituir, el de director de tu familia”, concluía Myriam. 

La infancia en un kibutz

A continuación intervino Meirav Kampeas, autora del libro “El pequeño libro de los grandes valores”. Meirav recordaba cómo fue su infancia en un kibutz, una comuna israelí. Compartió tres anécdotas que me invitaron a soñar.

La primera fue que un día a la semana, en vez de ir al colegio, tenían que trabajar. Podían elegir qué trabajo querían hacer. Y yo pensaba: ¿Qué profesión habría elegido sin la influencia de los adultos?

La segunda fue que otro día convivían todos los niños juntos en una casa, sin ningún adulto.

Y me venía a la mente una inquietud: ¿Qué habríamos hecho mis amigos y yo en esa situación? ¿Habríamos aprovechado para hacer todo lo prohibido o más bien habríamos sido más responsables?

Por último, compartió cómo vivían un día al revés, en el que los niños en vez de dormir

preparaban el desayuno para todo el kibutz. Así experimentaban lo que era formar parte de una comunidad, servir a la comunidad.

Liderar desde la familia

María Menéndez Zubillaga, presidenta de la Asociación de familias numerosas de Madrid, reflexionaba sobre aquellas cosas que se necesitan para ser un buen líder y cómo todo ello se pone en práctica siendo padre o madre y más aún de familia numerosa:

  • Tienes gente al mando.
  • Debes ser ejemplo porque te intentan imitar.
  • Tomas decisiones de la mañana a la noche.
  • Te mueve el afán de servicio.
  • Das órdenes, sencillas y directas.
  • A medida que vas enseñando vas soltando el control para que el otro vaya aprendiendo y cogiendo las riendas.

“Todo lo aprendido en la familia lo vas a poder llevar a la empresa y la sociedad”, concluía María animando a las familias a tener más hijos.

Kit de primeros auxilios emocionales

Virginia Gonzalo Rivas, formadora en competencias socio-emocionales, nos regalaba un kit de primeros auxilios emocionales:

  • El fonendoscopio para escuchar desde el corazón, escuchar sin hacer dos cosas a la vez, escuchar con todos los sentidos, con tiempo, sin juicio y sin interrumpir.
  • Reglas y normas, un marco de referencia interior que aporta seguridad y buen clima familiar.
  • Libertad para poder expresarse con tranquilidad, construyendo relaciones cercanas y saludables. Fomentarlo desde la infancia para que luego salga natural, buscando la coherencia entre lo que decimos y hacemos. 
  • Cuidar el depósito de besos y abrazos. El abrazo tiene que durar más de 6 segundos. Así fomentamos el sistema inmunológico mental: la autoestima. En el día a día necesitamos 4 abrazos para vivir, 8 para mantenernos y 12 para crecer.

Empresa familiar

A continuación hubo una interesante mesa redonda sobre la empresa familiar en la que participaron Pilar Tallón, fundadora y directora de la Escuela Internacional de Negocios; Nuria Lasheras, Fundadora de Mediarte; Pilar Castañón, fundadora y directora de la revista Woman; Begoña Pabón, mentor coach en liderazgo; Manuel Cabrerizo, Partner & Co-funding en Voltiq; y Honorio González, Co-fundador de Power8.

Estas son algunas de las cosas que me llevé de la mesa redonda:

  • El propósito se gesta en la soledad. Al principio tienes que creer mucho en ti y en tu proyecto. Sientes que defraudas a tu familia si te equivocas. Por eso es importante el apoyo entre emprendedores.
  • Para emprender es necesario amar el riesgo. Hay que asumir con responsabilidad que te vas equivocar.
  • El emprendimiento a veces surge buscando la conciliación. Las empresas que tienen madres en un 30% de los puestos directivos tienen un 15% más de beneficio.
  • Uno de los retos de la empresa familiar es conseguir equilibrar corazón y razón. La autoridad es complicada en la empresa familiar porque se mezclan gorros. Lo que pasa dentro afecta fuera y viceversa.
  • Los conflictos son una oportunidad para el crecimiento pero es recomendable contar con un mediador que aporte objetividad y ayude a identificar necesidades e intereses para llegar a acuerdos dialogando.
  • El relevo generacional cuesta. Por eso es importante compartir y celebrar los logros y también el entusiasmo de los orígenes y no solo las dificultades y los problemas del día a día.
  • 4 claves para un desarrollo saludable y sostenible de las empresas familiares: profesionalización, separar lo personal de lo laboral, planificar el plan de sucesión y saber distinguir lo que es gobernar, dirigir y gestionar.
  • Es necesario invertir en formación, como mínimo para el liderazgo, la comunicación y gestión de conflictos.

Ayudar a los hijos a encontrar la vocación

Yolanda Palomino es periodista y como yo en un determinado momento de su vida se quedó sin trabajo y aprovechó para plantearse lo que realmente quería hacer. Cuando decidió carrera barajaba periodismo y magisterio pero se decantó por el periodismo porque le decían que se cobraba más. Con los años, la vida le acabó llevando a impartir talleres para que los chavales puedan encontrar su vocación.

Yolanda recomienda que como padres ayudemos a nuestros hijos a detectar aquello que se les da bien. Desconocemos lo que tendrá más salidas o estará mejor pagado cuando terminen de estudiar. Si les gusta lo que hacen, superarán las dificultades y brillarán. Es importante que hagan algo que les guste y que tenga significado para ellos, de forma que puedan aportar valor al mundo. Hay que darles libertad para elegir: “Ellos son el piloto. Nosotros el copiloto. Les damos información, les apoyamos, pero la decisión la toman ellos. No existen errores. Solo aprendizaje”.

El momento de elegir estudios provoca angustia en padres e hijos; por eso Yolanda recomienda que los padres rebajemos presión, transmitiendo que no pasa nada si te equivocas.

Para terminar, Yolanda nos regalaba 4 claves para descubrir la vocación:

  • Identificar sus talentos y pasiones: lo que se le da bien y lo que le gusta.
  • Conocer lo que el mundo ofrece. Facilitarles un listado de carreras.
  • Experimentar las profesiones que les interesen y vivirlas de cerca.
  • Reflexionar sobre todo ello. Interesarse por sus sueños y escucharles de forma genuina.

Gladiador o esclavo. Tú decides

Como adelantaba al principio, el encuentro terminaba con la conferencia de Loida Primo, titulada “Gladiador o esclavo. Tú decides”. Contado desde su historia, de hija de un empresario vasco que cogió las riendas del negocio familiar al enfermar su padre, y con una energía que invita a la acción, Loida tiene un discurso muy parecido al mío. Resumiría su intervención en 5 ideas que comparto:

  • Las mujeres lo queremos todo.
  • Como mujer he decidido ser gladiadora y no esclava.
  • Siempre intento tener éxito. El éxito está en descubrir lo que hay dentro de ti.
  • La actitud con la que afrontamos el día a día es la que marca la diferencia.
  • Puedes ser parte de la solución en vez de parte del problema.

Os dejamos aquí el vídeo del encuentro:

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