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#niñoconcilia

Ayer comenzaron los coles, de nuevo volvemos a las rutinas y empezamos un nuevo curso todos, nuestros hijos y nosotros.

Muchos hijos, antes de los 6 años, habrán empezado a ir a la guardería en cuanto los padres hayan tenido que empezar a trabajar. Pero al menos en la guardería el tiempo suele ser de juegos, no enseñanza reglada. Tener la guardería cerca de casa o del lugar de trabajo es una de las medidas de conciliación que ayudan a que nuestros peques no pasen demasiadas horas dentro de la guardería.

Pero veamos la enseñanza reglada: Tengamos en cuenta que España es el único país de Europa en el que tenemos jornada partida en los colegios (lo que no quiere decir que en todos los colegios sea así), los niños pasan como mínimo 6 horas de clases (de 8:00 a 14:00 si disfrutan de jornada continua, o hasta las 17:00 si se quedan a comer en el cole y tienen jornada partida). Si a las clases añadimos hora y media de deberes todos los días y alguna actividad extraescolar que sume media hora más de media al día (de dos horas a dos horas y media a la semana), tenemos como resultado un mínimo de ochos horas al día de “jornada laboral” de nuestros hijos.

Esto hace equiparable su jornada a la de un trabajo a jornada completa, incluso con “horas extras”.

Leía hace poco un artículo sobre los derechos de los niños que rescataba la definición de la OIT (Organización Internacional del Trabajo) del trabajo infantil como “todo trabajo que priva a los niños de su niñez, su potencial y su dignidad y que es perjudicial para su desarrollo físico y psicológico” alegando que con tantos deberes, extrascolares y deportes no les dejamos jugar libremente.

La verdad es que no es equiparable ya que todo este trabajo extra al que sometemos a nuestros hijos en teoría es en pro de que mejoren capacidades, ya sean físicas o intelectuales, y el trabajo infantil no es algo para tomarse a la ligera.

Pero me queda la duda de si en las situaciones en las que una empresa no lo pone fácil, en las que la conciliación de la vida familiar y laboral está mal vista o no es posible por otros motivos como los económicos derivados de esta crisis y de la degradación de los empleos… ¿metemos a nuestros hijos a extrescolares para que nos los cuiden mientras que nosotros no podemos?

Ya hemos hablado en #mamiconcilia del tiempo de calidad y cantidad que pasamos con los hijos y y otros factores necesarios para que nuestros hijos sean felices y no perdérnoslos y perderlos mientras crecen en el artículo elaborado por Cesar de la Hoz “Si hijos felices, familia feliz” , pero además vemos cómo cada vez hay menos tiempo de juego libre y de ahí la comparación de la jornada escolar con la laboral.

Quizá es hora también de que defendamos #niñoconcilia para que ellos no sufran los agobios que sufrimos los mayores, que tengan tiempo para jugar y para aprender, para explorar y para equivocarse, que se le dé igual importancia a pintar fuera de la hoja que dentro y de este modo no eliminar su creatividad o modelarla para que sea la que alguno de sus padres quiso tener de pequeño.

Y lo más importante, y de la necesidad que surge tras esta web, que nosotros, los padres, tengamos tiempo para ellos, tiempo para verlos explorar y equivocarse, jugar, mancharse y caerse, ayudarles a levantarse y apoyarles para que lo intenten de nuevo, para ver lo que nos están transmitiendo cuando pintan fuera del papel y sobre todo para disfrutar con ellos y de ellos.

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