Participamos con este post en #ytucomolollevas? o “Padres superados por las circunstancias” lanzado por Rafa Esteve en su web www.serpadreprimerizo.com. La idea es participar con una foto que compartas con otros padres a través de facebook, twitter o instagram utilizando el hashtag #ytucomolollevas? En nuestro caso, empezamos con este post para darle difusión al concurso y que más gente se anime a compartir sus frustraciones como padre. Ojalá no podamos llegar a compartir nuestra foto antes del 16 de noviembre (fecha en la que se acaba del concurso). Será señal de que nuestro hijo no ha repetido esta hazaña que consigue sacarnos de nuestras casillas. 

La motivación para participar viene de que también nuestro peque tiene sus propias formas de hacerse notar, de descubrir el mundo y de decir las cosas así como decidir lo que quiere y lo que no.

La verdad es que está en una edad “maravillosa” en la que lo que le saca de sus casillas es hacer cosas que no le salen. Entonces, después de dejarle intentarlo, aparecemos nosotros para ayudarle mínimamente y que lo vuelva a intentar. Al final se llevará la alegría de haber conseguido lo que se proponía. Y su sonrisa, que le llena la cara, es nuestra recompensa como padres.  

Pero no todo es así de bonito e idílico: el peque nació con carácter y con carácter sigue y seguirá. Y aquí va nuestro capítulo para participar en #ytucomolollevas?

Cuando se nos pasa la hora de la comida o la cena y nuestro hijo aborda el plato ya cansado, llega un momento en el que no quiere comer más y en vez de decir que no quiere más, nos mira de reojo, hace como que va a comer otro bocado y, sin previo aviso, estampa ese último bocado, en el mejor de los casos contra el suelo, si no, contra la tele, sus juguetes o donde tenga a bien caer, ya que muchas veces el tiro lo hace a sus espaldas.

Después de este primer tiro, sus ágiles y pequeñas manos, cogen los restos de comida y lo esparcen por el suelo del mismo modo.

En el mejor de los casos todo queda aquí, pero existen diversos grados de desesperación: con este movimiento que os he descrito conseguimos la desesperación moderada o baja; si la comida es cous-cous o arroz el grado de desesperación llega a una cota media porque pringa mucho más y por mucho que limpies tienes restos de comida por una semana o más; y el grado de desesperación máxima sucede (o mejor dicho, ha sucedido) cuando tira el plato y no es de plástico…

Nos seguimos adentrando en el maravilloso mundo de las rabietas e intentando hacer lo mejor posible como padres, pero vendrán tiempos difíciles, seguro 🙂

Animaros a participar. Será divertido y además entre los participantes se sortearán 3 ejemplares de Guía urgente del padre primerizo firmados por su autor.

2 COMENTARIOS

    • !En ese momento lo último que tengo a mano es el móvil!
      En serio, preferimos no tener ningún documento gráfico para recordar tan bonito momento, el libro ya lo tenemos pero nos gustó tu propuesta y escribimos para dar difusión 🙂

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