Familias numeorsas y Conciliación

Compaginar la vida laboral con la personal no es fácil. Siempre tenemos la sensación de que nos falta tiempo. Cuando tenemos el primer hijo, descubrimos que al arte de equilibrar la vida laboral, personal y familiar se le llama conciliar y que poca gente lo domina. Los que solo tenemos un hijo, nos preguntamos cómo lo harán los que tienen dos. Los que tienen dos admiran a los que tienen tres. Y pasar de tres a día de hoy ya son palabras mayores. “¡Pero cómo lo hacéis!”.

Más de la mitad de las familias numerosas (el 51 %) considera la conciliación de la vida laboral y familiar como la principal dificultad que tienen hoy en día las familias para tener hijos, según una encuesta realizada en septiembre de 2016 a más de 4000 familias numerosas por la Federación de familias numerosas de España y la Fundación Madrid Vivo.  

Familias numerosas y conciliación

Si nos remontamos un par de generaciones atrás, había muchas más familias numerosas. Entonces el hombre trabajaba fuera de casa y era el encargado de mantener la economía familiar. La mujer, por contra, se encargaba del trabajo doméstico y de los cuidados. Es el caso de la madre de Susana Calleja, a la que su marido le dijo: “hazte a la idea de que vas a estar todo el día embarcada en la marina”. Tuvieron ocho hijos.

La principal complicación llega cuando la mujer se incorpora al mundo laboral. A día de hoy resulta entonces fundamental que el hombre se implique de forma responsable en su familia y su hogar. “Se trata de formar un engranaje que marche bien aunque tenga imperfecciones”, explica en su testimonio Rafa Caunedo

Por regla general, a mayor número de hijos, mayor sacrificio.

En el ámbito personal: “Nuestra vida esté completamente enfocada en su desarrollo integral y en su cuidado. Totalmente… La parte que más está sufriendo es la conciliación de lo personal, de lo individual. Asignatura pendiente”, lamenta Joaquim Montaner (6 hijos). 

En la vida de pareja: “Mi marido y yo sufrimos el Síndrome de Lady Halcón. Somos como un equipo de enfermeras, bomberos o cajeras del Carrefour que se ven solo unos minutos en el cambio de turno sin tiempo, apenas, para mirarnos a los ojos…”, comenta María Hurtado (3 hijos). 

Y sobre todo en el ámbito laboral: “Yo hace muchos años que renuncié a la carrera que quería para mí. Mi llamada a ser madre de familia era más fuerte que la profesional. Renuncié a ser periodista, pero no me costó. Lo hice porque quise. Y lo mantengo”, se enorgullece Paloma Blanc (8 hijos).

Por último, el apoyo asistencial, emocional e incluso económico de la familia se torna casi imprescindible en las familias numerosas. También servicios que requieren un gasto extra: empleadas domésticas, extraescolares, comedor… Y cómo no, las empresas familiarmente responsables que cuentan con medidas de conciliación como la flexibilidad horaria o el teletrabajo.

Testimonios de conciliación de familias numerosas

Vas a estar todo el día embarcada. Susana Calleja (8 hermanos)

Concilio porque debo, no porque quiero. Paloma Blanc (8 hijos) 

De corresponsabilidad a responsabilidad. Joaquim Montaner (6 hijos) 

La cuadratura del círculo. Jorge Romero (3 hijos) 

Mi mejor pyme. María Zalbidea (3 hijos) 

Conciliar es renunciar. María Hurtado (3 hijos) 

La Agenda en Rojo. Rafa Caunedo (3 hijas)

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